Caldo de verduras y tomillo

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Un día antes de terminar agosto ya siento que vamos camino del otoño, a pesar de sentir un clima cálido ya se va notando la humedad. Además de que una servidora está sintiendo el cambio horario de más y me duermo por las esquinas a horas intempestivas o me despierto a las mismas…bonitas y benditas vacaciones! Como dicen por ahí: sarna con gusto no pica!

¿Y qué me está pidiendo mi cuerpo en este momento? Calditos, sopitas, pucheros y un poquito de crudos: hojas verdes y ensaladas sencillas. He comido muy exótico en el viaje y ahora mi cuerpo me pide volver a la rutina y comer comida de casa.

Me gusta mucho hacer fondos o caldos vegetales de ingredientes y sabores diferentes, unas veces por sabor y otras por propiedades de los mismos. Hoy os propongo una receta sencilla que podéis usar de base para sopas, purés, pucheros o arroces y que además tiene las propiedades maravillosas del tomillo.

Además del aromático sabor que aporta el tomillo tiene unas propiedades maravillosas, hay muchas variedades de Thymus la que solemos usar es endémica de la zona mediterránea y es el Thymus vulgaris. Es una planta con propiedades estimulante del apetito, expectorantes, antiinflamatorias, antisépticas, digestivas, mucolíticas, antioxidantes, carminativas, analgésicas, antitusivas, diuréticas y con poder de bajar la tensión. La mejor manera de usarlo de manera medicinal sería en su aceite esencial en el que tenemos todos los principios activos en especial el timol y el carvacrol.

Y por supuesto es una buena opción hacer infusiones o añadirlo al caldo. Aquí os dejo mi recetita para dos litros:

  • Una cebolla grande
  • 3 puerros enteros
  • Los tallos de dos brócolis
  • 4 zanahorias
  • Varias ramitas de tomillo seco/1 cda sopera de tomillo (aquí probad al gusto)
  • Pimienta al gusto
  • Sal de Guerande al gusto
  • AOVE
  • 3 litros de agua

Indicaciones: Siempre que hago una base limpio muy bien la verdura de los restos de tierra y a un caldo añado las partes que no se suelen usar para comer: pieles, raices, tallos y troncos. Caliento un poco de AOVE en la base de la cazuela y sofrío a muy baja temperatura durante 10 minutos aproximadamente todas las verduras antes de añadir el agua y las especias. Justo antes de verter el agua añado las especias lo justo para que levante el aroma y ya vierto el agua, pongo la tapa y subo a fuego medio alto hasta que hierva. En ese momento bajo a fuego medio-bajo y dejo la tapa entreabierta para ir reduciendo el caldo hasta que queden aproximadamente dos litros. Cuando termine el proceso es importante colar el contenido y cuando se enfríe ponerlo en una botella de cristal bien cerrada en el frigorífico si no lo vamos a usar inmediatamente.

 

¡Espero que os guste!

¡Vamos a por septiembre!

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